Atención a navegantes, Google Adwords permite ajustar costes pero de salida impone un presupuesto fuerte para sostener de inicio la campaña. Una inversión sólida al comienzo marca la frontera entre el triunfo y el fracaso. No queda otra, la visibilidad (la presencia en los primeras posiciones de los anuncios) es el primer pasaporte para una campaña de éxito, pero cuesta dinero. Es la maldición de Adwords.